te apuras traes contigo
una obligación desconocida
responsable de vaciar
desde tu cuenta hasta los labios
entonces intercambias crees poder comprar
algo de tiempo un sustento una madeja
las pones en la mesa para ver qué hacen
y nada pasa nada se une solo tu angustia se amontona
una empanada eso es lo que obtienes
y te ríes
juegas a deshilvanar tu cuerpo a consumirte
pones a disposición tu jerga
comunicación con lo que desatina
abre y no regresa
pides que te ocupen
que saquen de tu estómago el vacío
y lo pongan a recaudo de lo que regresa y habla
la avaricia y el aislamiento
dicen que no habrá luz que pueda descubrir
aquello que en la mente hospedas
la desaceleración les sobra
en otro mundo les resbala
y por ello mismo tu petición está a la cola
en espera de tus gases
insisten las palabras
atascadas
haciendo fila en un conducto
dormitando expectantes del momento
en que salgan a la luz
cuidando de sí mismas
imantando un sentido insólito o propósito
actualizándose
pacientes no presionan
evitan hacer estallar aquello
en el cual se apoyan
su contexto
cimbra late se agudiza
con precisión mecánica se expande
y retrocede se distiende
para empujar aun más
su alcance
sin alcance
una vez desocultado
repetido
esto podría consistir
en escribir por las noches
las emociones que sientes durante el día
un ejercicio de introspección
y en tanto que lo expresas
de transparencia
hoy día trato de acordarme
por ejemplo qué emoción oculta
no he sabido identificar
en el momento en que ocurre
el odio es la más común
porque no parece calzar
dentro de ningún concepto de bondad
por más que vuelvo atrás
no recuerdo haber sentido aquello
más bien fue una suerte de exasperación
ni siquiera dirigida a una persona
aunque desde fuera siempre se lo lea
así te acurrucas
en tu cuello
y de repente todo lo que haces
conduce a que lo inocente se interprete
como malintencionado
con voluntad de herir
qué si no es el odio
lo que escribes no es una orden
tampoco sabría decir qué es
pero distiende
como consecuencia del esfuerzo
por entender sin entender
el riesgo es la frustración
aunque justamente por el riesgo
es que algo puede tensionarse
y luego distenderse
quien da la orden para escribir
la escritura misma o el cerebro
cede
por voluntad o forzamiento
debates sobre si la ansiedad debería expresarse
como autofagia o miedo a sentir que nada está torcido
objetos no excluyentes ni siquiera contrapuestos
el punto es que avances en algún conjunto con algunas reglas
el punto es que desentrañes lo que te sostiene
lo observes y lo pulas y luego como una piedra lo fractures
no se sabe si acaso esto servirá de cierre
la vida del cerebro no parece transformable
a menos que algún severo trauma acaezca
imprevisto un rayo que lacera quiebra y cauteriza
en ambos casos puedes reordenar las partes y entretenerte
con el tiempo el recuerdo de tu origen habrá perdido fuerza
no tendrá emoción alguna adherida semejante a tu cuerpo
abierto al resto ya descansa frío y tú estarás de asistente
por más que intentes
mañana harás lo mismo
no parece haber aprendizaje
o vuelta de tuerca
al menos no en tu cabeza
y aun así añoras esa posibilidad
como si la hubiera
tu vida encauzada en ello
si bien paciente
la desesperación aumenta
un hábito en declive
leve cada vez más leve
confundes el final con el comienzo
te deja de hacer sentido
y olvidas el propósito
qué te trajo a dónde vas
una serie de preguntas
en el embalse diluidas
sin jerarquía
que sea el desborde lo que sea
pero al menos un principio ordenador
un túnel a través del cual
puedes horadar la diferencia
entre claridad y oscuridad
con una obra de arte nunca me he topado
peor una en la que haya podido formar parte
quizá eso sea la cacareada soledad
de la obra
que carece de espectador consciente
en algún lugar remoto alguien es movilizado
participa de algo que le sobrepasa
y le hace sentir abrigado
una fiesta de tareas cotidianas
en proximidad de aquellos elementos del futuro
un paladeo de alegría integrada al mundo