EPÍGONO
28 April, 2016
no puedes decirle a nadie
lo real de tu vida
sabes que la inscripción
funda el estilo
pero tú quieres
ser otro
merece un monumento
qué podrías sino amontonar envolturas
y lanzarlas a un pozo apuestas al desgraciado
uno el mismo encima de otro
decir tiempo es importante porque es lo mismo que decir pepino
las mismas vocales
el mismo lapso que toma saltar de una letra a otra
te vale
como cuando bebes el décimo trago
da igual la calidad de la palabra
hablas demasiado
caminas demasiado
duermes demasiado
sin reparar en lo poco que has comido del piso
una vez que te has servido tanto de él por tantos años
un periodo de tiempo comprimible en una palabra
vida conato
se te va el tiempo en pronunciarla de forma creíble
tu nombre
lo mismo que tu madre
importa
de allá para acá
contraes el cuerpo y lo nominas
la inmortalidad es el silencio
pero a ti te queda el símil
la metáfora si raspas
la experiencia de que mientras más practicas el concepto más te asemejas
eres un pepino
eres el lapso que toma en transformarte en uno
es decir
nunca es decir
tiempo
en vez de seguir las órdenes
dedicar una hora al día (tal parece la medida
caída del cielo empresarial)
a esforzarse en los trancos del ritmo
más allá de la canción el sentimiento es ceniza
depositada en el cuerpo
con la discapacidad has llegado a apreciar lo importante que es tener un miembro un sentido cada banalidad cada frase construida que dices cada expresión perdida en la repetición del cerebro de otro que redunda en anquilosamiento hace mucho tu persona dejó de ser algo por el cual apostar decidiste quemar tu cerebro con la jeringa simbólica del pediatra todo lo que obedeciste de pequeño y la muleta que utilizas de grande tantas ventosidades a las cuales sigues consultando harías bien en considerar al menos una apuesta por el trueno
la tarea humana es probar que el tiempo se ajusta a la intención
el deseo de hacer cosas solo puede proponer aquello que puede
luego terminas haciéndolo mediocremente la vara es infinita
te angustias porque la vulgaridad no está a tu altura
actualizas la capacidad de conseguir cosas el dogma positivo
imagínate la positividad cagándose en la madre es lo que hace y aún lo niegas
equiparas la imaginación con el tiempo y en él te quedas sistemáticamente inmóvil
sonríele a la cámara
antes que perder el tiempo corrigiendo tarea inacabable harías bien poniendo una acción encima de otra rellénese la cualidad de la acción según su conveniencia
un modo profesional de conservar envolturas en un recipiente hasta el desborde crees que la emoción está representada en las cosas el cuerpo se acumula
el problema con la poesía es que es un sistema de palabras y quién no habla y toda praxis/arte es un lenguaje su ilusión creadora hay que abrirla escribiendo lo incorpóreo
este es el agotamiento esta es la imagen este es el agotamiento de la imagen a
caes sobre lo que nunca esperaste
desechas el hábito y haces de él
a su vez un hábito
es la ciencia
de la fragilidad que te prepara
hacia el final de la transformación
para que austero expires la infinitud
que en tu cabeza pide escapar
entonces decides despertar a quienes dormían
y les haces recoger sus libros porque se te ocurrió
que querías estudiar y acudes a sus oficinas
como si les estarías tomando la lección
el asombro tiene mucho de cabeza como cuando ves una obra de arte y te concentras en uno de sus elementos
una pintura es un marco una instalación un conjunto de pistas una canción un modo de espera
ninguno como Hollywood pretende la totalidad de la experiencia
quieres una obra democrática si bien supones que el contexto se cancela con tan solo emplazar la obra en un museo
dentro y fuera lo popular te inunda un cáncer la conciencia de la incapacidad de dirigir
puedes sugerir una forma de ser la presencia hace mucho abandonada a la estética era de la crítica