tus piernas de babosa blanca cubiertas de algas que armaron tu deseo por fin descansan
las islas baratas para tu posición hechas de fruta hoy se mecen en los desvelos de los que escriben
los libros de los extraños llegan a tu pueblo y se confunden incomprensibles con el tabaco
algo en tus proporciones dominó la voz que ahora cuesta derrumbar localmente
el muro saldado por las lecciones la autenticidad en ritmo con el estudio la sangre autónoma de la sonrisa invertida
habría que ver con cuánta tizna quedaron las noches en que un órgano pobló el lugar que otra vez dejaste
mañana si es que te despiertas le abrirás las puertas al otro y te limpiará la lengua con sus costillas
te esfuerzas más allá de decir me importa a pesar de que todos sabemos te importa todo
tus muslos grandes de tonos sudados por haber cargado la linearidad del sentido la intención la mugre conservadora
a pesar de todo te espaldan los moscos la brutalidad del verde la voz encañecida
no me hables del vientre y la coraza ausente sino del surco que tardaste en hacer porque tus padres son tercos
más allá de tus preferencias no te conozco aparte del vocabulario hay la fuerza que esperas débil y te templa la soga en tus dedos
te han dicho algunas cosas que me desmienten y está bien porque del crudo saqué el hábito habrías querido el humo
a media vara dejaste las huellas eras el té la simpatía sencilla el desayuno que nunca estuve a pesar de que era completo
no te faltaba una grieta todas estaban sanadas de trigo eras para dormirse en vilo
sales de tu casa en zancos la miel brilla en tus dientes te enterramos de día justo antes de la llegada de la extranjera
tu sonrisa del tamaño de tus caderas el cuerpo equilibrado de la reproducción
tus nalgas aplastadas por el piso no solo con tierra sino pasto cortado salvajemente
un video se esconde reproduciendo tu crecimiento y por eso las larvas se esmeran en ser lo mejor de ellas mismas
donde está esa grabación hay un cartel que dice proibito y tú lo interpretas en buen sentido porque tienes la bondad en la entrepierna
sabe a redondez química tu olor del pelo lacio y la solvencia con los grupos atinadamente burgueses tus fuelles de sangre fría la piel azul a horcajadas
tu risa de pastor moduladas las piernas que tienen la fuerza justa para soportar la exclusión el hábito contemporáneo
el movimiento de tu cuerpo calzaba con el de todos gravemente en idiomas indígenas
de algo no te preocupaste confiar en la fragilidad del ánimo
te veo muerta yaciendo con la cabeza despegada del suelo a un milímetro de haber cumplido lo que querías
no era nada sino una baba tragada por otra persona y el fárrago del baile pensativo
en tus deseos de lámina de albur los juegos no eran sino sospechas sobre las palabras
crecías débil con tus huesos y la belleza se ordenaba abajo arriba y a tus palabras les precedía la emoción y eran siempre emocionadas
quebradas como las hojas que te imaginabas hacer de grande con alguna pintura o sonidos sin saber que el cerebro te jugaría una nueva pasada
no hay placer en el estudio sino la crueldad de representar las emociones para poder entender
tus uñas perfectas todavía guardan la resonancia de las risas cuyos ojos grabaron tu frente
lástima que no lo hiciste porque sembrar y tocar la tierra es algo que nunca desde tu posición hubiera conformado un ser exitoso lastima
lo ves todos los días en tus huesos magullados y te guardas de preferir la siesta por sobre el cariño
de alguna planta alguna vez te amarraste las muñecas y corriste hacia el abismo de no saber en qué parte de tu cuerpo está tu mente
vulgar entre las piernas una flor apestosa aunque amarilla estorba tu vista
de satén tu ropa y el jugo repleto de azúcar en tus modos nunca supiste de sartenes
como una piola interminable te asías de tus privilegios genéticos sin escapársete el descontento del compromiso
tus joyas de arena en el arranque por el placer tu miedo olvidado tu coraje de no cuidarte del azar
tus muchas vidas salpicadas del petróleo en el que yaces sin poder evacuar porque la idea de imaginación que propusiste apenas fue coherente y duró la adolescencia
para no despertar lees cuentos en la tapia de tu cuarto tu desprecio es duro como una pintura figurativa
estás en la cabeza de todos jirafa de ojos manchados
saciar las ganas sin tener que probarlo
como la pobreza el mismo lenguaje del paria una flecha sale
siempre de arriba abajo lo real nunca de abajo arriba
trabajo de campo mientras te matan tú siembras
más plácida que irse a dormir la sílaba directa sin requerimiento de anunciar
el hecho de no deslumbrar pese a haber ofrecido guiar la alteración
bajo la bilis la alteridad trabaja y modula las babas generadas
una lista para no olvidar las compras los insectos el placer oculto a la memoria
atrás de lo que alguna vez te impresionó por haber pecado de ingenuidad pero aun así tenía el potencial de ser un acto sustantivo
el material que constituye la escritura consuetudinaria una forma nueva de avance desplegada en el tapiz recordatorio
qué más da la correlación la correspondencia del objeto y su deseo si siempre hay alguien que formula diferente la parálisis
una cosa es hacer del género aquello que subyace a la filiación otra hacer de él un puente a la cooperación
que uno haya sido construido no implica la experiencia trascienda los sujetos estérilmente enfrentados a un modo de saber que los separa con la muerte
expropiar la memoria de uno y aumentar el precipicio te llegará un eco por más que estés enfrente
del sobrante podrás hacer tu cara aunque la veas solo en la duplicación de imagen un disimulo de conocimiento
Reescritura de Bécquer (“Tu pupila es azul, y cuando ríes,”)
29 March, 2015
Tu pupila es azul, y cuando pones tu rictus,
su transparencia dura me recuerda
al esclavo que borré a palazos
temprano en la mañana.
Tu pupila es azul, y cuando te salen lágrimas,
la sal en ella se me figura
a torsos llenos de músculos
sobre un edificio del Estado.
Tu pupila es azul, y si atrás de ella
lo blanco trepa hacia la idea,
me aparece en las primicias de la colonia
merecedoras al premio del mérito.
mudable eje roedor de la sospecha contando a milímetros la muestra
calcáreo sótano del sonido húmedo de la causa pedazo horizontal transparentándose a través de los años
sedoso sílaba callada estremecida por la pérdida de encanto
abigarrado monte del trueno en donde poco o nada pasa cada año es un festejo
lumpen tacho de seda abigarrado de piedras mudable por encima de la huella