me molesta escribir
sobre todo
porque hay demasiados momentos
en los que no pasa nada
solo esperas sentado
a que llegue una idea
llegas a escuchar las moscas
qué tedioso
no puedes olvidarte de tu cuerpo
es decir
no puedes meditar
si es que tienes una herida
por la cual derrama
una descarga de electricidad
constante
así sea mínima
lo que resulta de ello es un estado ambiguo
de serenidad enfatizada
y por tanto inverosímil
que desemboca en una frustración
que lo mancha todo
sabes que para avanzar
necesitas bloquear
el impulso de violencia
de lo contrario te lesionas
u obliteras tus sentidos
algún accidente podría ocurrir
por ejemplo
chocar con otro cuerpo
narras una historia
dividida en dos
por un personaje
que decidió pararse en la mitad
de una vereda estrecha
por donde pasaban ríos de gente
la una mitad era violenta
la otra era pacífica
no sé si estoy hablando
del personaje o de la gente
en algún punto
desde algún lugar incierto
se cuece a lo que aspiras
otros ya sabrán de qué se trata
el oficio más antiguo
la automaticidad del cuerpo
y a pesar de ello es solo el tema
una idea vaga que encuadra
lo absolutamente singular
presente
abarca todo lo que alguna vez
pensaste como historia
antes de que el sol se ponga
antes de que el mes se acabe
antes de que las molestias
se asienten
antes de que otra persona llegue
y ocupe tu asiento
porque solo es una cuestión
de posicionamiento
antes de que lo pienses
y lo dañes todo
antes de que te consolides
de modo que las palabras te precedan
y puedas decir que no son tuyas
habrá algún otro oasis comparable
a la desapropiación
te preguntas
y con ello das por tierra
qué importa que la mente
o la conciencia
por el hecho de que todo esté determinado
sea un mero epifenómeno
pregunto habría algo mejor
que ver desplegarse
en frente nuestro el mundo
sin esfuerzo y de forma automática
algo de excesivo hay
en la filosofía
que no se detiene
sino hasta que quema
contraria a la razón
no busca predecir el límite
para evitarlo
sino que busca experimentarlo
a eso es lo que llama
conocimiento
sentir dolor en medio
de la frente
nada puede competir
con esa prioridad
la fuerza se dispersa
y pierdes
esa sensación que persigues
una conexión neuronal
que no puedes anticipar
te persigue
te doblega
te obliga a organizarte
alrededor de ella
cuando ocurre se desvanece
en un par de minutos
aspiras a poder repetirla
escribirla
grabarla de alguna manera
pero esto es justamente lo que la cancela
persigues algo a sabiendas
que no regresará
que tú serás quien lo destruye
melancolía de la finitud más próxima
se te adhiere en la piel
en tu nombre
en la forma en que te miran
cada vez más afilada y cortante
tu sinapsis
hasta quedarte en blanco
el presente te derrota de antemano
por detenerte a pensarlo
por imposible
y posible