SONIDO
4 September, 2012
La laringe desconecta la matriz
del placer según se lo conoce.
¿Qué placer podría haber
en las palabras sin la brasa
que salpica y arruina
el aliento del proyecto?
Brecha aderezada en ambos lados
por los gritos y jadeos
que sonámbulos confunden
la moral de los intentos.
No hay disciplina en la práctica.
La cantidad amplía
la forma del ordenamiento.
Cantar es una práctica
sin relación al canto.
Un ruido placentero.
Las palabras arrugadas en la cara,
masticadas desde dentro en inocencia.
No hay causalidad en la belleza.
Una parte es la piel que se separa
y responde al estímulo
de frases sospechosas.
Otra el sacrificio en el uso de otro idioma:
más útil mientras menos placentero;
viscoso en la frente de la historia.
Aburrimiento perfilado.
No hay aprendizaje en el trazo
de un retrato. Poco a poco
salta crudo a la vista
si mejoran las preguntas.
Te ocupas en alguna parte
de un momento insulso.
Desde ahí recorres
con ensimismamiento
el cúmulo de mitos.
Toma un brazo
no para apoyarte
sino para insuflar
de pulso el pensamiento.
Alguien hace historia
y la extiende hacia tu vida.
Tienes que tocar
Comunicar mucho
Y no quedarte dormido
Luego te olvidas
Y en la escasez
Crees que no posees
Suficientes razones
Para estar agradecido
Y te apenas
Te consideras desdichado
Crees que la vida es injusta
Si bien lo es
Al negarlo en comunicación
La tocas
DÍA
20 August, 2012
El final es tu destino
Que en época tardía
En verdad es amanecer
La época del final
Es tarde del amanecer
Destino de la verdad
Verdad tardía
Destino de una época
Amanecer final
Antes de traducir deberías sopesar
gota a gota los signos utópicos.
Por un momento de ardor
los hijos se pudren
y a ratos inclusive se estima noble
la muerte del cuerpo de uno
por la venia de un futurible,
olvidada al concretar la compra siguiente.
Inclínate, acoge la gravilla dificultosa
y has que el tiempo doblegue
el puesto más alto de la escala
previamente traducida desde una lengua
por intervalos oscura.
¿Posees algo más?
Como diafragma la lengua responde
y forja el mundo
que en las postrimerías de la música
no es sino la parte exterior del ritmo.
Tú cuerpo es la música;
mas la música, entretanto, es ruido.
dime cuándo
la falta
se presenta como tú
en el espacio
dime ¿qué eres
sino el caos?
todo
todo el mundo aplasta
y pregunta ¿preguntaste
alguna vez
por el complejo
y la demanda?
¿preguntaste antes
de ocupar
la aldea donde se crece
y los pasos se fabrican?
estas son las huellas
del borde
que invadiste
¿te atreves ahora
a lanzarte hacia mí?
hazlo ¿podrás soportar
el hombro que se apega
a lo que tú no eres,
para ser lo que eres
y yo ser lo que dejaste?
Puedo concebir tu ropa sin el cuerpo que la sostiene.
Puedo concebir tu abandono teniendo tu cuerpo en frente mío.
Sé que el conocimiento es nada sin la memoria
y que a menudo ignoramos cuál de los dos arrulla.
Sé que el más complejo de los pensamientos es una emoción
que se abre paso devastadoramente
y no necesita de hechos.
El hecho es vapor de cuerpo que soy incapaz de encontrar,
la insistencia que ha tornado en realidad
algo que en verdad nunca toqué y que aun así extraño.
Tal vez solo eres un accidente electroquímico
que ha desflorado una zona entera
de signos que se presenta
con más fuerza mientras más ausente.
Permíteme entonces la crueldad para con tu especie.
Inmolaré lo que da esperanza
para llevar tu cuerpo en lo que me abriga,
para que mi paz sea tu deseo
y te aproximes.
Se ha comentado te han visto
en dos lugares al mismo tiempo,
que vas por ahí adormecida
y que apoyándote en pasamanos
la niebla se abre al aquietarte.
Dicta la regla debes mostrar que no sientes,
que has caído en un pozo de mugre
mientras el resto elogia animadamente
tu resistencia. Debes mostrar que aúllas
sobre los techos mientras todos se duermen
y que nadie, ni siquiera tu madre, te escucha.
Tal vez abrimos la boca para ser escuchados,
pero tú harás que renazca esta tierra
haciendo lo opuesto.
La niebla que se abre en verdad es
tu aliento y tu muerte.
Tu doble, que penetra tu sombra sólo a oídas,
es tu genio. No lo expliques
pues aún no has arribado.
Tu genio: Cúmulo de razones
para retrasar la partida.
Ya habrá motivos para escribir
imprecisamente tu biografía.
En la última planicie verás el camino verde
abrirse ostentoso por en medio de tu sombra.
Lo que te negaste a ver
es la sospecha de algo grande.
Todos los días martillando por disminuirla,
si bien íntimo un murmullo de metales
frotándose en los brazos
simulan una cuna.
Das vueltas por en medio de tu sombra,
ves de lejos
el centro de tu infancia
y tu futuro gobernando
tu cuerpo en pausa lenta.
Tienes que salir
–la tierra toda en calor diseminado
de aquella voz primera,
o ardiente el pluriverso
de aquel amor primero–
inevitablemente lastimado.